Hay varias teorías sobre la fundación de Dubrovnik (Ragusa), y la más aceptada es la que dice que la Ciudad ha sido fundada en el siglo 7, cuando los Latinos de la Ciudad de Epidauro (más al sur de Dubrovnik, en el mismo sitio ahora se ubica Cavtat) se escondieron ante el ataque de Avaros y Eslavenos a la roca Laus, que significa roca. Después los mismos Eslavenos construyeron una población a los pies meridionales de la montaña Srđ, en la costa, frente a la roca, y lo llamaron Dubrava, lo que significa el bosque de dub (roble). Como el tiempo pasaba, los pueblos se juntaban cada vez más, y se juntaron por completo en el siglo 11, llenando el canal que les separaba (hoy es la calle Placa, o Stradun), y en los siglos 12 y 13 se protegieron completamente con murallas protectivas (dub. miri).
Según otras teorías y escritos antiguos, puede ser que la ciudad de Dubrovnik ha sido fundada antes del siglo 3 como una pequeña población en el islote Laus.
Florecimiento de la República Ragusea
La República Ragusea fue una república aristocrática de patricios, dentro de la cual el poder lo mantenían patricios, reunidos en el Gran consejo (Parlamento). El Gran consejo elegía a los empleados civiles – Consejo de los suplicados (Senado) que se ocupaba de los asuntos exteriores, y el Pequeño consejo (poder ejecutivo). Cada mes se elegía al nuevo Príncipe para evitar la posible corrupción. Dubrovnik no tenía ejército permanente sino solamente guardias y centinelas, y si era necesario, contrataba mercenarios. En el siglo 15 tenía unos 40.000 habitantes, lo que le hacía una de las ciudades grandes en Europa (Londres tenía unos 50.000, Florencia más de 100.000).
En Dubrovnik la libertad era la que más se apreciaba. Tenía su bandera (con la figura de su patrocinador San Vlaho, y otra bandera con las letras "LIBERTAS – en latín: libertad"), su escudo y su ejército. Constituyó una red de representaciones diplomáticas y comerciales en muchos países europeos. En las cortes de gobernadores europeos sus intereses representaban su representantes, mientras consulados protegían intereses de navegantes raguseos. |